Los capuchones visibles reducen el contacto directo, pero debe comprobarse que su tipo y fijación protegen frente al riesgo previsto.
Proteger las puntas con soluciones resistentes al riesgo previsto y habilitar pasos sobre la ferralla.
Retirar residuos y ordenar las barras para evitar cortes, tropiezos y caídas sobre el acero.